Pese a su austero aspecto exterior, la Basílica de San Francisco el Grande, en pleno centro del barrio de la Latina es uno de los mayores tesoros artísticos y monumentales de Madrid, especialmente por su interior, con una poco frecuente planta circular y una sobrecogedora cúpula central. No en vano se trata de la cúpula más grande de España y la cuarta más grande del mundo.

Historia y leyenda de la Basílica de San Francisco el Grande

Dice la leyenda que la Basílica de San Francisco el Grande se construyó justo en el punto donde, hacia 1215, San Francisco de Asís pasó durante su peregrinaje por la península.

Se cuenta que durante su estancia en dicho lugar mandó construir una choza que luego terminó convirtiéndose en una pequeña ermita que comenzó a convertirse en lugar de culto. Poco después, el pequeño edificio se derribó levantándose otra nueva ermita de mayor tamaño, pero en esta ocasión dedicada a la Virgen. En el siguiente siglo se hizo una tercera ermita con el nombre de Jesús y maría y, posteriormente, otra dedicada de nuevo a San Francisco de Asís.

Aspecto del Monasterio de San Francisco y su plaza en el plano de Pedro Texeira creado en 1656.
Aspecto del Monasterio de San Francisco y su plaza en el plano de Pedro Texeira creado en 1656.

Con el tiempo, gracias a las aportaciones de familias nobles madrileñas que querían enterrar en sus terrenos a sus familiares fallecidos, fue aumentando en tamaño y popularidad, formando un único conjunto con el anexo convento del mismo nombre. Este crecimiento hizo que superara pronto en tamaño al convento de San Francisco de Paula situado cerca, en la carrera de San Jerónimo, lo que hizo que recibiera el apelativo popular de “El Grande”, que todavía conserva hoy en día. En este momento, el convento de San Francisco “El Grande” llegó a tener veinticinco capillas y cuarenta y un altares. Pero la iglesia dejó de servir a los fines de la comunidad religiosa y se demolió hacia 1760. Desaparecieron así los panteones de las grandes familias de la Villa, como los Vargas o los Lujanes.

Al año siguiente, en 1761 se comienza a construir un nuevo templo, que es el que podemos visitar hoy en día. El edificio fue finalizado en 1784 por el popular arquitecto Francisco Sabatini, artífice de algunas de las principales obras civiles de la ciudad.

Desde entonces, los acontecimiento y usos de la basílica han sido muchos y variados. Fue salón de cortes y cuartel militar, posteriormente fue abandonada tras la expulsión de los franciscanos y finalmente trató de convertirse en panteón nacional, albergando los restos mortales de grandes personajes de la cultura española como Calderón de la Barca, Quevedo o Ventura Rodríguez, aunque al poco tiempo se terminó descartando la idea.

Finalmente, en 1881 se decide convertirlo en un gran monumento, momento en el que se produce su última y gran reforma que le otorgan el aspecto que podemos observar actualmente.

En 1926 el edificio fue devuelto a la orden franciscana y en 1963 se elevó su categoría a Basílica. Recientemente, en 2007, se construyó unos jardines que acompañan al edificio y ofrecen unas bonitas vistas de la puesta de sol.

¿Cómo es la Basílica de San Francisco el Grande?

El edificio, cuyo nombre oficial del edificio es el de Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, se caracteriza por una gran planta circular con un llamativo altar mayor. Todo ello coronado por una espectacular cúpula pintada con todo lujo de detalles.

Impresionante cúpula de la Basílica de San Francisco el Grande.
Impresionante cúpula de la Basílica de San Francisco el Grande.

El diámetro de la cúpula mide 33 metros, sólo superada por tres templos cristianos en todo el mundo, dos de ellos en Roma y otro en Florencia. Su superficie se divide en 8 porciones, cada una de ella con una pintura al fresco con un diferente motivo.

En la parte del coro se conserva un antiguo órgano que todavía se sigue usando y una bóveda con motivos similares a los de la cúpula. En los laterales se tiene acceso a seis capillas, tres a cada lado, cada una con su propia decoración e imágenes religiosas.

Entre sus obras de arte podemos encontrar cuadros de Goya y otras obras de arte dignas de las mejores catedrales. La mayoría de ellas están dedicadas a San Francisco de Asís, santo al que se le dedica el templo, y están situadas en la pinacoteca visitable que podemos encontrar en las dependencias detrás del altar mayor.

Visita guiada a la Basílica de San Francisco el Grande

Existen varias formas de visitar la Basílica de San Francisco el Grande. Se puede visitar gratuitamente durante los oficios religiosos, aunque el acceso a la pinacoteca está cerrado en estos momentos y no se pueden visitar algunas de sus salas.

Aspecto interior de la Basílica de San Francisco el Grande.
Aspecto interior de la Basílica de San Francisco el Grande.

Otra de las opciones es visitarla por libre, con acceso a todas sus salas.

Sin embargo, lo más recomendado si se quiere aprovechar la visita al máximo y se dispone del tiempo suficiente es realizar la visita guiada, que por un precio de 5 euros por persona ofrece un recorrido comentado por todas las dependencias, incluyendo la mejor iluminación en cada una de ellas.

La basílica de San Francisco el Grande es visitable, fuera de los oficios religiosos, de martes a sábado, de 10:30 a 12:30 y de 16:00 a 18:00 (en julio y agosto de martes a domingo de 10:30 a 12:30 y de 17:00 a 19:00). Se recomienda acudir al inicio de cada tramo para poder incorporarse al primero de los grupos y no tener que esperar al siguiente.

La duración de la visita guiada es de aproximadamente 50 minutos.

Información Práctica

  • Precio: Acceso gratuito por libre, o 5 euros en la visita guiada.
  • Zona Turística: La Latina
  • Metro: La Latina (L5), Puerta de Toledo (L5)
  • Cercanías: –
  • Autobús: 002, 3, 17, 18, 23, 31, 35, 36, 41, 50, 60, 62, 65, 148, C1, C2

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