Como todo gran edificio de tal importancia e historia, el Palacio Real de Madrid suma numerosas curiosidades y pequeños detalles que aumentan todavía más su interés.

El Palacio Real de Madrid, en cifras

  • El palacio consta de 50.000 m2, con 870 ventanas, 240 balcones y 44 escaleras.
  • El palacio es el mayor de toda Europa Occidental, ocupando una extensión de 135.000 m2.
  • Tiene tres plantas y cuatro entreplantas, debajo y encima de cada una de las principales.
  • Las fachadas del palacio miden 130 metros de lado por 33 de alto.
  • Tiene 870 ventanas y 240 balcones se abren a fachadas y patio
  • En total el palacio posee unas 2.800 habitaciones.

El misterio de las estatuas

Las estatuas de monarcas y miembros de la realiza que pueden verse en la Plaza de Oriente, los Jardines de Sabatini y en el Paseo de las Estatuas del Parque del Retiro, estaban pensadas originalmente para adornar la cornisa superior de las fachadas del Palacio Real de Madrid. En el proyecto inicial, dicha cornisa iba a estar adornada por más de 100 esculturas de gran tamaño.

Estanque de los Jardines de Sabatini cono el Palacio Real al fondo.
Estanque de los Jardines de Sabatini cono el Palacio Real al fondo y las estatuas rodeando el estanque.

A día de hoy, no está del todo claro el motivo por el que finalmente dichas esculturas se repartieron por diferentes localizaciones de la ciudad. Una primera teoría habla del gran peso que supondría y que podría afectar a la estructura del edificio. Una segunda teoría nos habla de que la viuda de Felipe V y madre de Carlos III la reina Isabel de Farnesio, muy supersticiosa y de carácter impresionable, tuvo pesadillas en las que veía como un terremoto provocaba que las estatuas cayeran sobre ella aplastándola.

Sea por uno u otro motivo, las estatuas finalmente nunca llegaron a colocarse en la cornisa y quedaron almacenadas en los almacenes del Palacio Real hasta que Isabel II decidió repartirlas por la ciudad e incluso por españa, pudiendo verse algunas en Vitoria, Ferrol o Pamplona.

Los túneles del Palacio Real

Durante las obras de remodelación de la Plaza de Oriente se encontraron los restos de una serie de túneles que partían del Palacio Real de Madrid en diferentes direcciones. Uno de estos túneles, suntuosamente adornado e incluso con obras de arte, conectaba las Reales Cocinas con Monasterio de la Encarnación, permitiendo a los miembros de la familia real acudir a los actos religiosos sin la necesidad de pisar la calle. Otro de los túneles enlazaba con el Teatro Español, construido sobre los terrenos que había ocupado el Monasterio de Santa Ana, con acceso al palco que normalmente utilizaba el rey y a otros edificios religiosos colindantes.

También adquirieron gran fama los túneles que usaba el monarca Alfonso XII cuando salía de incógnito a visitar la ciudad. “Quién será ese buen mozo quién será, con la capa de seda… no es el número uno ni es el número dos, es el número doce por la gracia de Dios”, decía la coplilla que aludía a las salidas secretas del joven monarca.

Entrada al conocido como Tunel de Bonaparte en el Campo del Moro.
Entrada al conocido como Tunel de Bonaparte en el Campo del Moro.

En los jardines del Campo del Moro, se ve aún la trampilla de la boca de un pasadizo que unía los jardines con la estación de Principe Pio y la Casa de Campo y un segundo túnel, hoy cegado y sepultado a causa de las obras de soterramiento de la M-30 fue empleado por José I Bonaparte para acceder al palacete de los Vargas, junto a la puerta del Rey de la Casa de Campo. La leyenda dice que además, este túnel fue el que empleó Alfonso XIII para salir del Palacio Real cuando se proclamó la II República.

Los Stradivarius Palatinos

El Palacio Real de Madrid tiene el honor de albergar el cuarteto de los conocidos como Stradivarius Palatinos, el conjunto más importante del mundo de instrumentos realizados por el famoso lutier Antonio Stradivari, compuesto por dos violines, una viola y un violonchelo denominados, debido a su ornamentación, los Stradivarius decorados. Además de ser expuestos en una vitrina, deben ser usados periódicamente para estropearse por desuso, por lo que suelen ser prestados para algunos selectos conciertos o para amenizar comidas de gala.

Leones desmontables y multiusos

Los regios leones que acompañan y protegen los tronos de sus majestades, si se observan de cerca, puede apreciarse que tienen la parte superior de sus cabezas desmontables. Esto es debido a que tenían una múltiple función. Además de aportar su porte en el salón del trono, también eran usados en ocasiones como pie de una de las mesas del palacio. De hecho en uno de los cuadros que cuelgan de sus paredes, se puede ver al rey Alfonso XII apoyado en la mesa con los pies de león.

El Palacio sin madera

El Palacio Real de Madrid ocupa la misma ubicación que el anterior Real Alcázar de la ciudad, destruido pasto de las llamas en un terrorífico incendio. Para evitar que algo similar pudiera volver a ocurrir en el nuevo Palacio Real ideado por Felipe V, no se empleó durante su construcción nada de madera en su estructura, quedando relegado este material únicamente al mobiliario.

El Palacio republicano

El último monarca que vivió en palacio de manera continua fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, siendo por tanto el último Jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como «Palacio Nacional». Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña». En la actualidad, aunque es oficialmente la residencia de los Reyes de España, no es usada como tal, dejando su uso únicamente para recepciones oficiales y eventos importantes.

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