El Museo del Prado es una de las señas de identidad de Madrid y uno de los principales focos del arte de todo el mundo. No en vano, es considerada como la mejor pinacoteca del mundo. Cuando lo visites, descubrirás que no se trata de un museo de los denominados enciclopédicos, al estilo del Louvre de París, que cuentan con representación de todas las escuelas y épocas pictóricas, que enlaza con otras formas artísticas como la escultura.

En este caso, el Museo del Prado tiene mucha menor extensión (y por tanto es más fácil de visitar) y sus obras están concentradas en ciertos estilos y escuelas pictóricas. Si bien la colección del Museo del Prado tiene unas  7.600 pinturas y unas 1.000 esculturas, sólo se exponen en sus salas algo menos de 1.000 obras, la mayor parte de las cuales pertenecieron a las Colecciones Reales de las dinastías españolas. Eso sí, el Museo del Prado reúne la mejor colección que existe de pintura española, y una gran representación de pintura flamenca e italiana.

El resultado es que no te encontrarás una sucesión de miles de obras entre las que tendrá que ir seleccionando las que le interese centrarse para hacer la visita más amena, sino una visita mucho más amena y accesible para todos los públicos con una una gran exposición de grandes obras maestras de la pintura de entre los siglos XVI y XIX, entre las que se muestra lo más sublime de Velázquez y Goya.

Historia del Museo del Prado

La historia del Museo del Prado no siempre estuvo vinculada al arte. En sus orígenes, el conocido como Edificio de Villanueva que constituye su sede principal, fue encargado en 1785 por el monarca Carlos III al arquitecto Juan Villanueva con la finalidad de convertirse en Gabinete de Ciencias Naturales. Sin embargo, su construcción se fue alargando a través de los años y, cuando finalmente fue acabado en 1819, el nuevo jefe de estado y nieto del anterior, Fernando VII, tomó la decisión de destinar este edificio a la creación de un Real Museo de Pinturas y Esculturas, que posteriormente terminaría denominándose Museo Nacional del Prado.

Dibujo de la Entrada al Museo del Prado por el lado de San Jerónimo. Fernando Brambila y José de Madrazo en 1833.
Dibujo de la Entrada al Museo del Prado por el lado de San Jerónimo. Fernando Brambila y José de Madrazo en 1833.

Durante estos primeros años se concentraron en él las Colecciones Reales de pintura española, con la exposición de 311 pinturas, si bien los fondos de museo ya contaban con 1.500 obras procedentes de los Reales Sitios. Las valiosísimas Colecciones Reales, germen de la colección del actual Museo del Prado, comenzaron a tomar forma en el siglo XVI bajo los auspicios del emperador Carlos V y fueron sucesivamente enriquecidas por todos los monarcas que le sucedieron, tanto Austrias como Borbones.

Una de las mayores ampliaciones de su colección tuvo lugar con la desaparición del Museo de la Trinidad en 1872, incorporando obras recolectadas tras la Desamortización de los bienes de la Iglesia, órdenes religiosas y nobles

Más recientemente, en 1910, el desaparecido Museo de Arte Moderno amplió su colección con las obras procedentes del siglo XIX (especialmente Madrazo, Rosales o Sorolla). Las correspondientes al siglo XX pasaron a pertenecer a la colección del Museo Reina Sofía.

Asimismo, la colección del museo del Prado también se ha ido enriqueciendo con numerosos legados y donaciones, e incluso con la compra puntual de obras como, por ejemplo, la famosa pintura La Condesa  de Chinchón de Goya, en el 2000.

Cabe destacar que el Casón del Buen Retiro, dependiente del museo del Prado, albergó inicialmente el Guernica de Picasso tras su llegada a España, y antes de ir a su ubicación definitiva en el citado museo Reina Sofía.

Los Edificios que forman el Museo del Prado

Aunque su edificio más conocido es el llamado Edificio de Villanueva, con sus características columnas y situado en pleno Paseo del Prado, dentro del Triángulo del Arte de Madrid, en realidad el Museo del Prado  conforma en la actualidad lo que se denomina un campus museístico, o lo que es lo mismo, un conjunto de diferentes edificios cercanos pero independientes. Especialmente destacan el edificio Villanueva, el Claustro de los Jerónimos y el Casón del Buen Retiro, a los que se suman otros edificios menores o administrativos. La formación de este campus ha sido progresivo y gradual desde que en 1995 fuera aprobado en el congreso de los diputados.

El Edificio Villanueva

El edificio principal del Museo del Prado de Madrid se planifica en sus orígenes, bajo petición del monarca Carlos III y dirigido por el arquitecto Juan de Villanueva, para albergar el Gabinete de Historia Natural y la Academia de las Ciencias.

En la obra de Villanueva se integraban tres usos en un mismo edificio, organizados mediante ejes longitudinales y con entradas independientes,aprovechando la topografía del lugar. Esas tres partes eran, respectivamente: el piso inferior, al que se accedía desde el extremo sur del conjunto, con fachada corintia; el superior, cuya entrada se hacía desde el norte, gracias al tendido de una extensa rampa, con fachada jónica; y la gran sala basilical que debía albergar el ‘Salón de Conferencias’, perpendicular a los otros espacios y con entrada por el monumental pórtico dórico central, que resolvía la fachada sobre el Paseo del Prado y mantenía la independencia de los dos niveles.

Durante la ocupación francesa, el edificio, todavía sin terminar, fue tomado por las tropas galas, que habían saqueado el plomo de las cubiertas propiciando su lento deterioro. Tras la salida de José Bonaparte de España, se retoma su construcción ya sin el fallecido Juan de Villanueva, hasta que en 1818 el nuevo monarca, Fernando VII, hace pública su decisión de convertir el edificio en galería de pintura para acoger las colecciones reales.

El Edificio Jerónimos

Claustro de los Jerónimos, integrado dentro del Edificio Jerónimos del Museo del Prado.
Claustro de los Jerónimos, integrado dentro del Edificio Jerónimos del Museo del Prado.

En poco tiempo las autoridades se dieron cuenta de la falta de espacio que tenía el Edificio Villanueva para la magnitud de las exposiciones y de la afluencia que sufría el Museo del Prado, y ante la imposibilidad de continuar ganando espacio al edificio principal, finalmente a principios del nuevo milenio se logra aprobar una ampliación hacia la única parcela disponible en las inmediaciones (en torno al claustro de los Jerónimos) con un edificio de nueva planta.

Desde el exterior, el enlace entre los edificios antiguo y nuevo queda oculto por una plataforma ajardinada. Por su parte, el nuevo volumen de ladrillo y granito edificado en torno al antiguo claustro de los Jerónimos, se alinea con la fachada de la iglesia de los Jerónimos. Este nuevo edificio alberga además el restaurado Claustro de los Jerónimos, uno de los claustros pertenecientes a la orden de los Jerónimos que formaba conjunto junto a la vecina Iglesia de los Jerónimos. La estructura se encontraba prácticamente en ruina, y la ampliación del Museo del Prado acoge su restauración e incorporación dentro del edificio en forma de sala expositiva.

El Casón del Buen Retiro

Casón del Buen Retiro, edificio perteneciente al Campus Museístico del Museo del Prado.
Casón del Buen Retiro, edificio perteneciente al Campus Museístico del Museo del Prado.

El Casón del Buen Retiro es un curioso y coqueto edificio a las puertas del Parque del Retiro. Formó parte en sus orígenes del desaparecido Palacio del Buen Retiro y su uso principal fue el de Salón de Baile. En la actualidad el edificio original está completamente enmascarado por las reformas que tuvieron lugar durante el último tercio del siglo XIX, incluyendo sus dos fachadas monumentales, de estilo neoclásico.

Entre 1834 y 1877 el edificio sirvió, entre otros usos, como Cámara del Estamento de Próceres (precedente del actual Senado), Real Gabinete Topográfico y Gimnasio del Príncipe Alfonso. Durante este período, en 1868, tuvo lugar la incautación de los bienes de la Corona y el Ayuntamiento de Madrid se hizo cargo del Buen Retiro.

Desde 1877 hasta 1960 el Casón fue sede del Museo de Reproducciones Artísticas, creado por iniciativa del entonces Presidente del Gobierno Antonio Cánovas del Castillo.

En 1960, se decide organizar en el edificio la exposición Velázquez y lo velazqueño, lo que implica el traslado del Museo de Reproducciones al edificio del Museo de América; posteriormente, el Casón se destina a salas de exposiciones temporales de la Dirección General de Bellas Artes hasta 1971, fecha en la que se adscribe al Museo Nacional del Prado para la exhibición de sus fondos del siglo XIX procedentes del Museo de Arte Moderno. Durante este periodo, como curiosidad, alojó el Guernica de Picasso, antes de su definitivo traslado al Museo Reina Sofía.

En su interior destaca la bóveda, pintada por el artista napolitano Luca Giordano. El tema representado en esta bóveda es la Alegoría del Toisón de Oro, conmemorando la fundación de la Orden del Toisón de Oro, creada por los duques de Borgoña, que trajo a España el rey Carlos I. En su composición, en torno a una esfera celeste con los signos del Zodíaco de la que pende la condecoración que lleva aparejada esta orden real (una cadena de oro con un corderillo, también de oro) se agrupan multitud de figuras alegóricas, que aluden al poder político de la monarquía. Probablemente, al gran valor de esta bóveda ha propiciado que sea, el Casón del Buen Retiro, uno de los pocos supervivientes del complejo de edificios ideados en su momento.

Plano del Museo del Prado

Mapa-Museo-del-Prado.pdf (164 descargas)
Plano del Museo Del Prado, con las principales obras destacadas.
Plano del Museo Del Prado, con las principales obras destacadas.

Principales recorridos en el Museo del Prado

Las Meninas, Diego Velázquez. 1656
Las Meninas, Diego Velázquez. 1656

Pese a que, por su extensión, resulta un museo mucho más asequible que otros como el Louvre de París, la visita a la mejor pinacoteca del mundo requiere cierta planificación para así poder centrarse en las principales obras dependiendo de nuestro tiempo y de nuestros gustos pictóricos. Desde el propio museo proponen seis recorridos diferentes clasificados por duración y temática que permiten una visita organizada y provechosa del edificio. Más información»

Visitando el Museo del Prado en 1 hora

Si no dispones de demasiado tiempo para visitar el Museo del Prado pero no te quieres perder las principales obras de la mejor pinacoteca del mundo, desde la organización del propio museo proponen las 13 obras maestras que no te deberías perder. Más información»

Visitando el Museo del Prado en 2 horas

Con dos horas en el Museo del Prado se pueden contemplar una gran cantidad de las principales obras maestras de la pinacoteca. La propia organización hace una selección de 27 obras que no deberías perderte. Más información»

Visitando el Museo del Prado en 3 horas

Con toda una mañana o una tarde para dedicarle al menos tres horas al Museo del Prado se puede llegar a disfrutar de casi todas las obras maestras de la pinacoteca madrileña. La propia organización del museo destaca los 50 imprescindibles. Más información»

Recorrido “Menú a la Carta. Picnic de Naturalezas Muertas”

Este recorrido, propuesto por la organización del Museo del Prado, ofrece conocer la historia de la gastronomía a través del arte con algunas de las principales escenas relacionadas con el comer y los más conocidos bodegones de la pinacoteca. Más información»

Recorrido “Fiestas y Banquetes”

La parte más festiva del museo muestra un recorrido por eventos que honran la memoria de dioses y presentes a través de multitudinarias fiestas y banquetes de todo tipo. Más información»

Recorrido “Zona VIP”

La historia de la pintura recoge cientos de retratos, y este recorrido ofrece algunas de las más populares pinturas de damas, caballeros, señoras y señores, nobles y filántropos de media Europa. Más información»

Las obras maestras imprescindibles del Museo del Prado

El Jardín de las Delicias, El Bosco. 1490-1500
El Jardín de las Delicias, El Bosco. 1490-1500

La colección permanente del Museo del Prado alberga más de 1.000 obras de arte. Todas ellas imprescindibles. Aunque para los que carezcan del tiempo necesario para detenerse en cada una de ellas y busquen rentabilizar al máximo su visita a la mejor pinacoteca del mundo apreciando los mejores tesoros de la colección, recopilamos un listado con las consideradas por los expertos como las obras maestras imprescindibles que no puedes dejar pasar en una visita al Museo del Prado. Más información»

Consejos prácticos y precios para visitar el Museo del Prado

Interior de una de las galerías del Museo del Prado.
Interior de una de las galerías del Museo del Prado.

El Museo del Prado de Madrid es uno de los mayores museos del mundo y recibe millones de visitas cada año. Debido a ellos siempre es recomendable tener en cuenta una serie de consejos prácticos y conocer la información para lograr visitarlo de la mejor manera visible.

La mejor hora para visitar el Museo del Prado

Cada año pasan por las salas del Museo del Prado más de tres millones de visitantes. Si no te apetece estar apretado mientras disfrutas de las principales obras maestras de la pinacoteca, lo ideal es planificar la visita a primera hora de la mañana o inmediatamente después de comer. Pero sobre todo, intenta evitar estar en el museo a última hora de la tarde, pues a partir de las 18:00 de Lunes a Sábado, y a partir de las 17:00 los Domingos y Festivos, la entrada al museo es gratuita y se forman largas colas para entrar y grandes aglomeraciones para observar cada pintura.

Visitar gratis el Museo del Prado

En relación con lo anterior, recuerda que si quieres una visita Low Cost al Museo del Prado, puedes entrar sin pagar entrada a partir de las 18:00 de Lunes a Sábado y a partir de las 17:00 los Domingos y Festivos. Eso sí, prepárate para esperar grandes colas y para sufrir aglomeraciones en las salas con las obras más conocidas.

También es posible entrar gratis al Museo del Prado el 19 de noviembre (aniversario del museo) y el 18 de mayo (Día Internacional de los Museos).

Evitar colas en el Museo del Prado

Además de elegir la mejor franja horaria para acudir (primera hora de la mañana y primera hora de la tarde), se antoja imprescindible comprar las entradas por internet y llevarlas impresas desde casa o desde el hotel. Con esta simple acción te evitas las colas que se forman en taquilla y puedes acceder directamente al recinto mostrando tu entrada en la puerta.

Los horarios del Museo del Prado

Los horarios de apertura del Museo del Prado son:

  • Lunes a sábado: de 10:00 a 20:00 horas.
  • Domingos y festivos: de 10:00 a 19:00 horas.

El Museo del Prado permanece cerrado al público los días 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre. Además, los días 24 y 31 de diciembre tiene un horario reducido: de 10:00 a 14:00 horas.

Los precios del Museo del Prado

La entrada al Museo incluye el acceso a la Colección permanente y a las exposiciones temporales que estén activas el día de la visita.

Los precios de entrada al museo son los siguientes:

Información Práctica

  • Precio: 15€ la entrada general. 30,40€ el abono Paseo del Arte con acceso al Museo del Prado, Museo Thyssen-Bornemisza y Museo Reina Sofía.
  • Horario: Verano (del 15 de junio al 15 de septiembre) Martes a domingos y festivos: 10:00 – 19:00h, Resto del Año, Martes a domingos y festivos: 10:00 – 20:00h
  • Zona Turística: Paseo del Prado
  • Metro: Banco de España (L2), Estación del Arte (Antigua Atocha) (L1)
  • Cercanías: Madrid-Atocha
  • Autobús: 9, 10, 14, 19, 27, 34, 37, 45
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