El Estanque Grande, o estanque de las barcas, es probablemente el elemento más característico y popular del parque madrileño. Pocos son los visitantes que no aprovechan el buen tiempo para darse un paseo hasta el estanque y sacar alguna de las panorámicas del Monumento a Alfonso XII que sólo pueden hacerse desde lo alto de una de las barcas que surcan a diario el estanque artificial. Sin duda es una de las atracciones imperdibles para niños y mayores durante un paseo por el Parque del Retiro.

Se puede decir que es el corazón del parque, por lo que en las calles que lo rodean abundan los negocios, los artistas callejeros y los espectáculos de magia y títeres para los más pequeños de la familia, así como diversos puestos de chucherías, barquillos o comida y bebida para llevar.

Se trata de un gran estanque con forma rectangular de unos 280 metros de largo y 140 metros de ancho que alberga miles de peces de agua dulce en su interior. Otro de los atractivos para los más pequeños es dar de comer a estos peces con migas de pan.

Historia del Estanque Grande del Parque del Retiro

Aunque no lo parezca, el Estanque Grande es uno de los pocos elementos que todavía hoy se conservan de la construcción original del Parque del Retiro. El parque fue mandado construir por el Conde-Duque de Olivares para que sirviera como jardín de ocio para el Rey Felipe VI cuando este se hospedaba en el desaparecido Monasterio de los Jerónimos, a las afueras de Madrid. Ya desde ese primer proyecto se contaba con un gran estanque de forma rectangular que fue terminado de construir en 1635.

Por aquel entonces, y hasta varios siglos después, el Parque del Retiro era para uso y disfrute exclusivo de la familia real, y el Estanque Grande era uno de los principales elementos de ocio para la corte, cuyos integrantes podían remar apaciblemente por sus aguas y hace picnics en la isleta central que existía en aquel momento. Aunque sin duda, el uso más espectacular del Estanque Grande era la representación de grandes batallas navales a modo teatral, de las que el monarca era un gran aficionado.

Embarque Real en el Estanque Grande del Retiro. de José Ribelles (h. 1820). Museo del Prado (Madrid)
Embarque Real en el Estanque Grande del Retiro. de José Ribelles (h. 1820). Museo del Prado (Madrid)

Tras la Guerra de la Independencia y los destrozos realizados por las tropas francesas, el Parque del Retiro fue parcialmente reconstruido, incluyendo el Estanque Grande, aunque manteniendo su esencia y tamaño originales. Fue entonces cuando se creó la fuente egipcia que existe en su orilla y un primer embarcadero en su lado oriental. Poco después, a mediados de siglo XIX se abrió su uso al público en general, pudiendo disfrutar los madrileños de los que ya se han convertido en tradicionales paseos en barca por el Retiro. Con esta apertura a la ciudadanía se comenzaron a instalar también los primeros puestos de refrigerios y restauración en los alrededores del estanque, convirtiéndolo en el epicentro del parque.

Ya entrado el Siglo XX, y ante el creciente uso de las barcas en el Estanque Grande, se demolió el muy deteriorado embarcadero, usando el espacio para la creación del llamativo monumento a Alfonso XII, y creando el nuevo embarcadero en su situación actual, en la orilla norte del Estanque Grande.

Barcas de remo y Barco solar en el Estanque del Retiro

Desde sus orígenes, el Estanque Grande del Parque del Retiro ha tenido un uso lúdico orientado al paseo en barca. Primero fue la familia real y los miembros de la corte los que disfrutaron de los fantásticos paseos bajo el sol madrileño, pero a partir del siglo XIX se abrió a la ciudadanía y se ha convertido en poco más que una tradición pasar el domingo en el parque paseando bajo la sombra de su vegetación y remando un poco en su estanque.

Estanque Grande del Parque del Retiro, plagado de visitantes y barcas de remo.
Estanque Grande del Parque del Retiro, plagado de visitantes y barcas de remo.

En la actualidad existen dos formas de disfrutar de sus aguas tranquilas y concurridas de peces y de visitantes. Se puede alquilar barcas de remo tradicionales, con capacidad para cuatro personas, o se puede reservar un billete en un pequeño barco propulsado por energía solar que ofrece un pequeño recorrido por el estanque para aquellos que quieran ahorrarse el remar.

Las barcas de remo pueden alquilarse todos los días de la semana siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, que es casi siempre, mientras no llueve o haga excesivo viento. El horario comienza a las 10h y finaliza entre las 17:30 y las 20:30 en función de la puesta del sol. El precio es de 6€ entre semana y 8€ fines de semana y festivos, para una duración de 45 minutos.

El barco solar, por su lado, ofrece pequeños cruceros turísticos de 15 minutos de duración a un precio de dos euros por persona (los menores de dos años no pagan). El barco, que anuncian como insumergible, tiene capacidad para 40 personas y está propulsado exclusivamente por energía solar, por lo que su uso depende de las condiciones climatológicas. El Barco solar sale todos los días de la semana excepto los lunes no festivos. Tampoco funciona entre el 10 de enero y el 10 de febrero.

Otros elementos del Estanque Grande

Además del propio estanque, en los alrededores existen algunos de los principales atractivos del Parque del Retiro, convirtiendo el entorno en el epicentro de la vida en el jardín, junto con la zona del Palacio de Cristal.

En su lado oriental es donde encontramos la principal atracción de sus orillas. Se trata del Monumento a Alfonso XII, una espectacular construcción arquitectónica con un semi arco de columnas y una gran torre con una estatua ecuestre del monarca que preside todo el Estanque Grande y que otorga, al amanecer y al atardecer, una de las más espectaculares fotografías del estanque.

Estanque Grande del Parque del Retiro, con la barcas y la estatua de Alfonso XIII a fondo.
Estanque Grande del Parque del Retiro, con la barcas y la estatua de Alfonso XIII a fondo.

El propio embarcadero, en el lado norte del estanque, tiene más historia de la que pueda aparentar. Fue construido en 1917 para atender a las constantes actividades acuáticas que se producían diariamente en sus aguas.  Tiene forma rectangular, sostenido sobre dobles columnas y con un gran reloj cuadrado que mira hacia el agua y que ayuda a los navegantes a controlar la hora a la que deben volver al embarcadero.

En el lado sur encontramos la fuente egipcia que guarda en su interior un recipiente funerario del antiguo egipto y que dispone de dos esfinges enfrentadas sobre pedestales, a ambos lados de la fuente.

Por último, en su cara oeste encontramos un limpio paseo donde suelen ponerse todo tipo de artistas callejeros y puestos chucherías y bebidas frías. En ambos extremos del paseo se encuentran las populares fuentes de la Alcachofa y los Galápagos.

Información Práctica

  • Precio: Paseo en Barca de Remo, 6€ entre semana y 8€ fines de semana. Paseo en Barco Solar, 2€.
  • Zona Turística: Parque del Retiro
  • Metro: Atocha Renfe (L1), Estación del Arte (Antigua Atocha) (L1), Ibiza (L9), Príncipe de Vergara (L2, L9), Retiro (L2)
  • Cercanías: Madrid-Atocha
  • Autobús: 1, 2, 9, 15, 19, 20, 26, 28, 51, 52, 61, 63, 74, 146, 152, C1, C2
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