Las fiestas de San Isidro son las más queridas por los madrileños y, junto con las Fiestas de la Paloma, las más tradicionales de la capital de España. Se celebran en primavera, cuando el clima empieza a ser cálido, y en su programación se incluyen verbenas, romerías y diversos actos paralelos para todos los gustos.

Sin duda, son una oportunidad única para conocer el Madrid más castizo y tradicional, ese Madrid de “la villa” alejado de las modernidades de la gran capital cultural y económica como la que se la reconoce el resto del año. Durante su celebración los visitantes en la ciudad podrán reconocer a los chulapos y goyescos (madrileños vestidos con los trajes típicos de Madrid), que salen a la calle para divertirse con la música, bailar el chotis y comer en honor al Santo.

El patrón de la villa de Madrid nació en el año 1802 y fue un modesto labrador al que se le atribuyen más de 1.000 milagros, casi todos relacionados con la búsqueda de manantiales en las áridas tierras de la meseta. Según cuenta la tradición, a su paso el agua brotaba, por lo que no sólo se ha convertido en el patrón de la capital de España sino en el patrón de todos los labradores y campesinos.

Celebrar como es debido las fiestas en su honor es casi una obligación para cualquier madrileño de cepa. Tanto si lo eres, como si pretendes serlo por unos días, tienes un gran número de eventos y actividades para disfrutar de estas fiestas en todo su esplendor.

¿Cuándo se celebra San Isidro?

Las Fiestas de San Isidro se celebran en Madrid todos los años entorno al 15 de mayo, onomástica del Santo. Las Fiestas propiamente dicha suelen comenzar alrededor del 11 de Mayo y finalizan el propio 15 de Mayo, día de San Isidro. En paralelo, en Madrid se celebra la Feria de San Isidro, un evento taurino en la monumental Plaza de Toros de Las Ventas que se extiende hasta bien entrado el mes de Junio.

Pasacalles de Gigantes y Cabezudos

Tradicional pasacalles de Gigantes y Cabezudos que suele celebrarse por San Isidro.
Tradicional pasacalles de Gigantes y Cabezudos que suele celebrarse por San Isidro.

Una de las principales actividades de las fiestas es el tradicional pasacalles de gigantes y cabezudos, que desde hace más de 50 años ameniza San Isidro dando comienzo a las Fiestas. Se trata de un desfile popular lleno de color y atuendos típicos, en el que el habitual alboroto de los gigantes y cabezudos acompañará a todos aquellos chulapos, chulapas, visitantes y curiosos que se animen a reír, a ser asustados y, sobre todo, a volver a jugar de nuevo.

Estas figuras tan queridas y tradicionales de las fiestas madrileñas pasean por el Centro de la Ciudad, recorren la Plaza de la Villa, la Plaza Mayor, la Catedral de la Almudena, la calle Bailén y la Plaza de Oriente, entre otros enclaves, hasta terminar terminar en la Junta Municipal de Centro.

Los personajes que protagonizan el pasacalles son representaciones de figuras de la historia madrileña y española que son recordados con facilidad por los ciudadanos, como el pintor Francisco de Goya o el rey Alfonso VI. Entre otros gigantes, se pueden distinguir también a Manolita Malasaña -ejecutada por las fuerzas de Napoleón por portar unas tijeras de modistilla, lo cual fue interpretado como un arma por el ejército francés- o el propio San Isidro, en cuyo nombre se celebran estas fiestas.

Fiestas en la Pradera de San Isidro

Reuniones familiares y sociales en la Pradera de San Isidro durante las festividades del patrón de Madrid.
Reuniones familiares y sociales en la Pradera de San Isidro durante las festividades del patrón de Madrid.

La conocida como Pradera de San Isidro, junto al parque Madrid Río, al suroeste de Madrid, se convierte durante estas fechas en el epicentro de las Fiestas de San Isidro.

Cuenta la leyenda que San Isidro Labrador, patrón de los madrileños, hizo brotar un manantial de agua golpeando una roca con su vara. En ese mismo lugar se alzó la ermita de San Isidro junto al Parque o Pradera de San Isidro, a la que todavía en la actualidad los fieles acuden en romería a beber el agua que sale de su fuente, especialmente el 15 de mayo. También es tradicional acudir a la pradera a merendar y disfrutar de la tarde, tal y como dejó inmortalizado para la historia el cuadro ‘La pradera de San Isidro’ pintado por Francisco de Goya en 1788 que puede verse en el Museo del Prado, y que en la actualidad se ha convertido en un auténtico evento social con miles de asistentes y decenas de puestos de comida, bebida y rosquillas.

Suele ser habitual también ver a Madrileños de todas las edades ataviados con los trajes regionales de chulapos y chulapas interpretando el baile castizo tradicional, el chotis.

Aperitivos típicos de San Isidro: Gallinejas y entresijos

Ración de Gallinejas y Entresijos, el popular aperitivo de casería de San Isidro.
Ración de Gallinejas y Entresijos, el popular aperitivo de casería de San Isidro.

Aunque se pueden comer en cualquier momento del año, las Gallinejas y Entresijos, podrían llegar a considerarse los aperitivos más castizos y típicos de las Fiestas de San Isidro. Son platos no aptos para todos los públicos y que podemos encuadrar dentro del mundo de la casquería. Se trata de carnes extraídas de lo más profundo del cordero y fritas en su propio sebo. De fuerte sabor, es un plato único de Madrid, típico de sus barrios más humildes y de sus verbenas populares. Se trata de un plato tradicional, que en otras épocas fue muy popular, pero que hoy en día no siempre se puede encontrar ni se puede ver en todos sus bares. Sobre todo se recupera en la época de la Fiesta de San Isidro.

Dulces de San Isidro: Rosquillas listas, tontas…

Las clásicas Rosquillas de San Isidro con algunas de sus principales variedades.
Las clásicas Rosquillas de San Isidro con algunas de sus principales variedades.

Si existe algún dulce típico de las Fiestas de San Isidro estas son, sin duda, las Rosquillas. Pueden comprarse en casi cualquier pastelería o cafetería y, sobre todo, en la Pradera de San Isidro.

Las cuatro variedades de rosquilla que existen, en realidad, se elaboran a partir de una base similar que lleva huevos, azúcar, un buen aceite de oliva suave, harina y anís (en grano y/o líquido). La diferencia reside en la cobertura que se añade:

  • Rosquillas tontas: Tienen un sabor anisado y se bañan con un poco de huevo.
  • Rosquillas listas: llevan un glaseado por encima elaborado con claras de huevo y azúcar glass
  • Rosquillas de Santa Clara: cubiertas de un merengue seco de color blanco. Se cuenta que fue una variedad que comenzaron a elaborar las monjas Clarisas para recaudar dinero para la orden
  • Rosquillas francesas: llevan una cobertura elaborada con almendra picada y azúcar. Parece ser que a Doña Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, no le gustaban demasiado las rosquillas tontas porque las encontraba muy simples, así que pidió a su cocinero de la Corte que le preparase una versión un poco diferente.

Los toros en la Feria de San Isidro

Acompañando en todo momento a la fiesta tradicional y extendiéndose hasta bien entrado el mes de Junio, encontramos uno de los eventos taurinos más importante del país (junto a la Feria de Abril en Sevilla). Se trata de la Feria de San Isidro. Durante un mes ininterrumpido, en la plaza de toros de Las Ventas se organizan corridas de toros, festejos de rejones, novilladas y un enorme número de actividades culturales que congregan cada año alrededor de 630.000 espectadores. El cartel varía cada año y suele contar con los principales toreros del momento.

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