En la llamada Plaza de la Lealtad, en uno de los laterales del Paseo del Prado, se erige un imponente edificio que oculta en su interior la Bolsa de Madrid, símbolo del capitalismo y de la economía del país. En su fachada principal, curvilínea para adaptarse a la forma del solar, destaca la gran escalinata y la columnata de seis piezas.  Se trata de un palacio de estilo neoclásico que desde hace más de un siglo alberga al centro de contrataciones del mercado bursatil. Su situación está, cara a cara, con el monumento a los Caídos por España, situado en la misma plaza.

¿Cómo es el Palacio de la Bolsa de Madrid?

Imponente fachada neoclásica del edificio de la Bolsa de Madrid.
Imponente fachada neoclásica del edificio de la Bolsa de Madrid.

Se trata de un palacio neoclásico que destaca, especialmente, por su adaptación al solar en el que se ubica. Su fachada principal, de más de 60 metros de longitud, tiene una curva considerable impropia de edificios de su calado, tamaño e importancia. Sobre la escalinata de la entrada se levantan seis grandes columnas de fuste estriado de orden corintio, con un reloj en el frontón principal cuya maquinaria fue importada desde Estrasburgo. Los cuatro escudos en relieve a sus lados representan el Comercio, la Industria, la Agricultura y la Navegación.

Visitando el Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid

Si el exterior del edificio es impresionante, su interior le va completamente a la par. En un periodo actual en el que las transacciones bursátiles son puramente electrónicas, el edificio es prácticamente visitable en su totalidad, pudiendo pasear por algunas de sus salas más míticas.

Cabe destacar, por ejemplo, el Salón de los Perdidos, que debe su nombre a su tupida moqueta que amortiguaba los pasos de las personas que en él se adentraban. En la actualidad, se ha perdido la moqueta y, por tanto, la simbología de su nombre. También puede presumir el edificio de la Bolsa del Salón de Cotizar, con el fresco en la bóveda de Luis Taberner.

La mítica sala de Contrataciones de la Bolsa de Madrid.
La mítica sala de Contrataciones de la Bolsa de Madrid.

Pero la estrella del edificio es, sin duda, el salón de contrataciones, conocido popularmente como parquet. Ocupa dos alturas y en su día se llenaba de corros de agentes para negociar títulos. Sólo hace falta un poco de imaginación para ver a agentes de bolsa corriendo y gritando para comprar y vender grandes cantidades de dinero en formato de acciones de bolsa en cuestión de segundos. Hoy en día el salón es muy tranquilo y apacible debido a que casi todas las transacciones se realizan de forma digital, aunque todavía conserva los míticos paneles electrónicos con las tasaciones de las acciones en tiempo real. Además, en su bóveda podemos ver unos impresionantes frescos de Taberner que incluyen imágenes que representan a todas las provincias españolas, incluidas Cuba y Filipinas, pues cuando se construyó el edificio todavía eran colonias españolas.

Tener en cuenta para visitar la Bolsa de Madrid

Aunque es un edificio poco conocido y visitado, hay algunas consideraciones que viene bien tener en cuenta para aprovechar al máximo la visita a este curioso y desconocido espacio de Madrid. Se trata de un edificio que cuida mucho sus visitas, no se pueden realizar por libre, sino que hace falta reservar, normalmente con semanas o incluso meses de antelación.

Se pueden realizar visitas guiadas al palacio de la Bolsa de Madrid previa inscripción en la página web de la institución. Las visitas individuales se realizan los jueves a las 12h. Las de los grupos (normalmente institutos y centros de formación profesional) acuden de lunes a viernes a partir de las 10h. La visita es gratuita y tiene una duración aproximada de 1 hora.

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