La Puerta de Alcalá es uno de los monumentos urbanos simbólicos de Madrid. Es común encontrarla protagonizando las postales de la ciudad o los imanes de recuerdo que adornan las neveras de los turistas que visitan Madrid. Se encuentra en medio de la rotonda de la plaza de la Independencia, a unos 350 metros de la plaza de Cibeles. Aquí es donde el eje Serrano-Alfonso XII confluye con la calle de Alcalá, poco antes del inicio de la calle O’Donnell. En uno de los lados encontramos una de las puertas principales al Parque del Retiro.

Se trata de uno de los monumentos más fotografiados de la capital de España, con un pintoresco color que combina el gris de la piedra con los colores de las flores y el verde del césped que la rodean y que parecen protegerla del tráfico.

Historia de la Puerta de Alcalá

La Puerta de Alcalá, situada en la calle de Alcalá y que adquiere su nombre porque era el antiguo camino que llevaba desde Madrid hasta Alcalá de Henares, no fue la primera puerta que se construyó en esta localización extraordinaria.  La Puerta de Alcalá se inauguró en 1778, tras cuatro años de obras, para conmemorar la llegada a Madrid de Carlos III como Rey de España, sustituyendo a otra puerta, mucho más discreta y situada a pocos metros de distancia.

Ilustración sobre la construcción de la Puerta de Alcalá (Ed. La Librería)
Ilustración sobre la construcción de la Puerta de Alcalá (Ed. La Librería)

Aquella puerta antigua se diseñó en 1599 para celebrar la entrada a la ciudad de la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Fue demolida y reconstruida en diversas ocasiones hasta que finalmente fue eliminada definitivamente en 1764. Fue entonces cuando se hizo un concurso público para encontrar al diseñador de la nueva puerta, alzándose el popular arquitecto Sabatini con el honor. La puerta fue entonces planteada como un nuevo elemento del “Salón del Prado” similar a la situación de la Fuente de la Cibeles. Las obras se iniciaron en 1774 y finalizaron en 1778, como reza la inscripción incrustada sobre la Puerta. Desde entonces, el monumento ha sufrido escasas modificaciones aparte de las huellas de metralla y proyectiles de las guerras contra Francia y de algunas restauraciones para adecentar su presencia.

En el año 1869 fue cuando la puerta adquirió el aspecto que tiene ahora mismo, con la construcción de una plaza circular a su alrededor que se bautizó como Plaza de la Independencia. La rotonda, además de para organizar el tráfico, sirvió para magnificar todavía más la imagen monumental de la puerta, contrastando la piedra gris con los colores florales en el verde del césped, con el azul del cielo de Madrid al fondo. Esta plaza dispone de un acceso peatonal desde la parque que da a la puerta del Parque del Retiro, para poder acercarse a contemplar la Puerta de Alcalá desde cerca.

¿Cómo es la Puerta de Alcalá?

La Puerta de Alcalá, uno de los símbolos más emblemáticos de Madrid, tiene forma de Arco del Triunfo, pero con cinco huecos en lugar de los tres que son habituales, lo que lo diferencia de otras puertas de Madrid como la de Toledo y la de Segovia. También se diferencia de otros arcos famosos como el Arco del Triunfo de París, con un solo hueco, y el Arco de Constantino de Roma, con tres huecos. La Puerta de Alcalá mide casi 20 metros de alto por 43 de ancho. Está labrada en granito de Segovia en su parte principal, y en piedra caliza de Colmenar de Oreja los elementos decorativos.

Fachada oeste de la Puerta de Alcalá.
Fachada oeste de la Puerta de Alcalá.

Mirándola de frente, desde cualquiera de sus dos caras, el monumento presenta una apariencia simétrica por ambos lados, aunque una observación más detallada evidencia diferencias significativas, mostrando una mayor riqueza en su decoración la cara este, la que verían los viajeros que llegasen a Madrid desde Alcalá de Henares.

La principal diferencia es que, en el lado este, se muestran diez semicolumnas de estilo jónico mientras que por el otro apreciamos dos columnas acompañadas de pilastras. Además, sobre el monumento aparecen cuatro figuras de niños que llevan emblemas representativos de las cuatro virtudes cardinales (la Fortaleza, la Templanza, la Justicia y la Prudencia). A la misma altura pero en el lado oeste, el que da al interior de la ciudad, en vez de niños encontramos trofeos militares de estilo romano. Si seguimos observando con detenimiento, coronando la puerta, en su punto más alto y sobre el arco central,  en el lado este aparece el Escudo Real de la época, el Escudo de los Borbones y la Corona Real, sujetado por la “Fama” y un niño que representa el “Genio”. Justo al lado contrario, corona la puerta lo que aparenta ser los torsos de guerreros recostados con armaduras vacías que simbolizarían la paz. Además existen otras diferencias menores en los ornamentos encima de cada arco, los dinteles de las puertas o incluso en la inscripción central.

El motivo para estas diferencias, según la leyenda, es que el Rey, sin darse cuenta, aprobó dos bocetos diferentes de Sabatini y el arquitecto, para no llevar la contraria a su monarca, optó por llevar a cabo una fusión de ambos proyectos, diseñando cada cara de una forma diferente.

Curiosidades de la Puerta de Alcalá

Por ser emblema y símbolo de la ciudad de Madrid, la Puerta de Alcalá dispone de múltiples curiosidades y anécdotas que hacen todavía más rica su historia y más curiosa su contemplación:

Detalle de los impactos de bala en la Puerta de Alcalá.
Detalle de los impactos de bala en la Puerta de Alcalá.
  • Cuenta con su propia canción: Los cantantes españoles Ana Belén y Víctor Manuel popularizaron una canción sobre ella en 1986, llegando a ser el single más sonado.
  • Impacto de proyectiles en su fachada: Los desperfectos por el impacto de proyectiles que están en la fachada se produjeron en el año 1823 durante la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis en apoyo a Fernando VII
  • Escenario de la conmemoración del 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín: En noviembre de 2014 fue escenario de la conmemoración del 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Imágenes impresionantes se proyectaron sobre el monumento, acompañadas de un audio que situaba a los espectadores en la capital alemana. La Puerta de Alcalá se convirtió por un momento en la de Brandeburgo.
  • La primera de su especie: Tras su finalización, se convirtió en el primer arco del triunfo que se había levantado en Europa después del fin del imperio romano. Después de la Puerta de Alcalá, llegaron otras como la Puerta de Brandemburgo (Berlín) o el conocidísimo Arco del Triunfo (París).

Información Práctica

  • Precio: Gratis. Plaza pública.
  • Zona Turística: Calle de Alcalá
  • Metro: Banco de España (L2), Retiro (L2)
  • Cercanías: Madrid Recoletos
  • Autobús: 1, 2, 9, 15, 19, 20, 28, 51, 52, 74, 146, N2, N3, N5, N6, N7, N8
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