En el centro de la Plaza de España puede observarse un enorme monumento dedicado a Cervantes y que sorprende por su complejidad, pues además del tamaño dispone de diversas figuras alegóricas a la obra del más grande escritor español de la historia.

Fue construido en 1828 para conmemorar el tercer centenario de su muerte y, curiosamente, se realizó con la aportación económica de todos los países de habla hispana del mundo como conmemoración de la difusión del idioma de cervantes a lo alrgo y ancho del planeta. Esta aportación internacional tuvo su reflejo en una bola del mundo en su parte más alta junto con cinco figuras a su alrededor que, leyendo un libro, representan a los cinco continentes en los que es posible leer la obra de Cervantes.

Historia del Monumento a Cervantes

El proceso de construcción del monumento más emblemático de la Plaza de España fue largo y arduo. Todo comenzó en 1815, cuando salió a concurso su diseño y se les otorgó el privilegio a Rafael Martínez Zapatero y Lorenzo Coullaut Valera, arquitecto y escultor respectivamente.

Detalle de Don Quijote y Sancho Panza en el Monumento a Cervantes de la Plaza de España.
Detalle de Don Quijote y Sancho Panza en el Monumento a Cervantes de la Plaza de España.

El monumento se inauguró en 1929 tras continuos retrasos motivados especialmente por la búsqueda de financiación internacional. Tras esta primera inauguración, la construcción no estaba completamente finalizada, pues había sido diseñada con una mayor ornamentación. Sin embargo no fue hasta 1957 cuando se continuó el proceso. Para entonces, tanto el arquitecto como el escultor habían fallecido, por lo que sus sucesores se vieron con la libertad para realizar ligeras variaciones. Se le añadieron las figuras de Dulcinea del Toboso y Aldonza Lorenzo (que son el mismo personaje según lo viera don Quijote o el novelista), a los lados de don Quijote y Sancho y los conjuntos escultóricos de Rinconete y Cortadillo y de la Gitanilla, que podemos ver en los laterales y que ilustran otras obras del célebre escritor.

¿Cómo es el Monumento a Cervantes?

El monumento, con una altura de unos treinta y cinco metros, está fabricado en torno a un enorme obelisco de gran grosor sobre una base de unos dos metros de altura sobre la que se colocan los diferentes conjuntos escultóricos y la fuente de su parte trasera.

En su cara principal, que mira hacia el lado contrario del Edificio España, se encuentran las esculturas basadas en la obra más célebre de Cervantes, Don Quijote de la Mancha. Se trata de dos imágenes en bronce de Don Quijote y Sancho Panza (en caballo y burro respectivamente), situados frente a su creador, cuya estatua en mármol se encuentra en la fachada del obelisco. En los laterales, sobre pequeñas columnas, encontramos las estatuas en piedra de Dulcinea del Toboso y Aldonza Lorenzo, dos representaciones del mismo personaje según fueran visto por la imaginación del Quijote (la primera) y el autor (la segunda).

Escena de La Gitanilla, en el Monumento a Cervantes de la Plaza de España.
Escena de La Gitanilla, en el Monumento a Cervantes de la Plaza de España.

En el lateral de la derecha aparece representada la escena de la obra La Gitanilla (también de Cervantes, por supuesto), en la que Preciosa, apodada La Gitanilla, baila junto a otras tres gitanas en la calle ante un público del que forma parte Don Juan de Cáñamo, quien para lograr su amor renunciará a su título y bienes.

Por otro lado, en el lateral de la izquierda aparece una escena de Rinconete y Cortadillo, otra obra de Cervantes, en la que los dos protagonistas aparecen junto con Monidopio, otro de los protagonistas del relato. En la obra, Rinconete y Cortadillo son dos adolescentes de quince años que se fugan de sus casas y conocen en Sevilla a Monidopio, jefe de un grupo de ladrones y prostitutas.

La Gitanilla y Rinconete y Cortadillo forman parte de la colección de obras cortas de Cervantes titulada “Novelas ejemplares”.

Los cinco continentes, representados por cinco mujeres, en los que puede leerse El Quijote. Monumento a Cervantes en la Plaza de España.
Los cinco continentes (representados por mujeres), en los que puede leerse El Quijote. Monumento a Cervantes.

En lo más alto del monumento, puede observarse una gran bola en representación del Mundo y cinco figuras de jóvenes mujeres rodeándolo, una por cada continente, que se presentan leyendo el Quijote como una muestra de la universal difusión que ha tenido y tiene tan singular obra.

En la cara posterior del monumento, el que da al Edificio España, existe una gran fuente sobre la que aparece una figura central que representa a la Literatura Española en forma de una mujer con un libro abierto. A ambos lados de la misma aparecen dos figuras alegóricas del valor militar y el misticismo, que representan los dos principios en que se sustentaba la sociedad española del siglo XVI.

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