Con grandes similitudes con el cercano Palacio de Cristal (como su uso expositivo y su creador, Ricardo Velázquez Bosco), pero también grandes diferencias especialmente en su diseño, encontramos el Palacio de Velázquez, formado por ladrillos de dos tonos, multitud de azulejos de colores vistosos y  gran cantidad de arcos en sus fachadas.

Situado a mitad de camino entre el Palacio de Cristal y el Estanque Grande del Parque del Retiro, muchos visitantes pasan a su lado simplemente de paso para llegar caminando de una a otra de las grandes atracciones del pulmón verde de Madrid. Pero el Palacio de Velázquez es mucho más que un mero lugar de paso. En la actualidad sirve como sala expositiva del Museo Reina Sofía, uso que comparte con el Palacio de Cristal.

Historia del Palacio de Velázquez

El Palacio de Velázquez nace en 1883 a manos del arquitecto Ricardo Velázquez Bosco con función de albergar la Exposición Nacional de Minería que se organizaría ese mismo año. Aunque la muestra constaba de más edificios en las inmediaciones del Estanque Grande, sólo el Palacio de Velázquez se ha conservado hasta hoy.

El apellido de su creador ha quedado en el nombre del edificio, que normalmente es confundido con un palacio dedicado al popular pintor. Curiosamente, entre los adornos de la fachada, figura la efigie del pintor Diego Velázquez, como para añadir confusión al asunto del nombre.

¿Cómo es el Palacio de Velázquez?

Fachada principal del Palacio de Velázquez, en el Parque del Retiro.
Fachada principal del Palacio de Velázquez, en el Parque del Retiro.

El exterior del Palacio de Velázquez llama la atención por sus ladrillos de dos tonalidades, así como el hierro y el cristal que siguiendo la tendencia de la época formaban parte de su gran bóveda. Las esquinas consisten en torreones y en la parte central sobresale su gran bóveda de cristal e hierro. El interior es un gran espacio diáfano y se ilumina con luz natural procedente de su techo acristalado.

Quizá la parte más vistosa del edificio sea la entrada, en la fachada sur. Tiene una elegante escalinata de mármol blanco, adornada a sus lados por dos figuras de animales mitológicos. El acceso al palacio se hace entre columnas y arcos de medio punto. En las fachadas y en el pórtico de entrada podemos ver las cerámicas de Daniel Zuloaga.

En la actualidad, su gran sala diáfana interior sirve como sala de exposiciones gratuita perteneciente al Museo Reina Sofía, donde se organizan muestras gratuitas de arte contemporáneo.

El horario de noviembre a marzo es de 10 a 18h. De abril a septiembre de 10 a 22h. En octubre de 10 a 19h. Cierra los días 1 y 6 de enero, 2 de mayo, 25 y 31 de diciembre.

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