La Gran Vía de Madrid es, sin duda, una de las calles más famosas y reconocidas de Madrid y un auténtico epicentro de cultura, comercio, negocio y turismo. Se tratan de 1360 metros de pura urbanidad. Un auténtico hormiguero repleto de madrileños y visitantes que se mueven en una u otra dirección transitando una abarrotadas aceras bajo la atenta mirada de los principales teatros y edificios de la ciudad. Su creación, entre 1930 y 1931 supuso el comienzo de la era de modernidad y la innovación en la historia de Madrid con la construcción de los primeros rascacielos del país y la incursión de las corrientes arquitectónicas del momento procedentes de Estados Unidos. La Gran Vía tiene algo de adictivo que entusiasma a todo el mundo y que hace de pasear por ella una auténtica obligación al pisar Madrid.

Historia de la Gran Vía

La historia de la Gran Vía de Madrid es breve pero intensa. Supuso un impulso de innovación y modernidad , un auténtico desarrollo arquitectónico  y urbanístico que siguió las tendencias de su época en Europa y Nueva York y que hoy en día se ha convertido en un auténtico icono de la ciudad con más de 100 años de historia.

El proyecto de la Gran Vía. Los orígenes

La construcción de la Gran Vía de Madrid comenzó levantando revuelo mucho antes de que se pusiera la primera piedra. En pleno siglo XIX, cuando el proyecto estaba apenas en prueba de concepto, la idea de abrir una gran arteria en el centro de Madrid que descongestionara las calles estrechas del casco histórico y que rompiera con el aspecto de villa tradicional que hasta entonces imperaba en la ciudad. Tanta controversia se produjo que incluso el autor Federico Chueca compuso una zarzuela titulada Gran Vía más de veinte años antes de que se empezase a construir.

Las tres fases en la construcción de la Gran Vía

Construcción de la Gran Vía en 1921.
Construcción de la Gran Vía en 1921.

La realización de una obra de tal magnitud supuso de todo el ingenio de las autoridades civiles y los jefes del proyecto para que incidiera lo menos posible en el día a día de los ciudadanos. Debido a ello, la construcción de la Gran Vía se realizó en tres fases, trabajando en cada una de ella en un tramo de la calle, comenzando por su conexión con la calle Alcalá y terminando en el tramo que la unía a la Plaza de España. Cada fase construyó un trozo de la avenida, que obtenía su propio nombre aunque, desde los inicios, los madrileños ya comenzaron a llamar al proyecto la Gran Vía.

Nuevos estilos arquitectónicos y Guerra Civil

Según se iba avanzando en el proyecto de construcción de la Gran Vía se iban aplicando las nuevas tendencias arquitectónicas de la época. Los nuevos edificios guardaban similitudes con los diseños norteamericanos y de las grandes capitales europeas. Los establecimientos comerciales que se iban abriendo recordaban a las populares calles de Nueva York, con salas de cine, bares de corte americano, emisoras de radio o revistas ilustradas.

Con la llegada de la Guerra Civil a España, la Gran Vía se convirtió en uno de los grandes objetivos de ambos bandos, sufriendo importantes daños, llegando a ser conocida como la avenida de los obuses. De hecho, el primer rascacielo de España, el Edificio de Telefónica, se convirtió temporalmente en sede de la censura.

Mapa de la Gran Vía

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Mapa de la Gran Vía, con los principales puntos de interés.
Mapa de la Gran Vía, con los principales puntos de interés.

Recorriendo la Gran Vía

Aunque no existe un recorrido oficial de la Gran Vía, y puede andarse a pie completa o parcialmente desde cualquiera de sus puntos, nosotros recomendamos pasear por ella en el sentido inverso a como fue construida, es decir, comenzando en la Plaza de España y terminando en la Calle Alcalá. Empezamos así observando el tramo más moderno y más plagado de comercios y teatros, que son los que han convertido la calle en un icono de la ciudad, y terminamos en la parte más antigua y tranquila con el colofón final del Edificio Metrópolis en su confluencia con la calle Alcalá.

La calle de los Teatros y los Musicales

Comenzar el paseo por la Gran Vía en la Plaza de España es toda una declaración de intenciones para adentrarse en lo que la ha hecho más popular, los teatros y los comercios. Nada más comenzar la calle, en la acera de la izquierda nos encontramos con el Teatro Coliseum, uno de los primeros grandes locales dedicados al espectáculo de nuestro recorrido. Ubicado en el edificio del mismo nombre fue construido al principio de los años 30 y donde se han representado obras tan populares como Cats, Chicago o My Fair Lady. En el número 70 de la Gran Vía se encuentro un edificio que en su día albergó al mítico cine Pompeya. Hoy en día da espacio a uno de los locales de ocio más alternativos, la Chocita del Loro, dedicada casi en exclusiva a los monólogos humorísticos.

Interior del Teatro Lope de Vega de Madrid.
Interior del Teatro Lope de Vega de Madrid.

Cambiando de acera, entre los números 53 y 59 se encuentra el Teatro Lope De Vega, uno de los más grandes en cuanto a capacidad de público y tamaño de su escenario. Suele albergar grandes obras de teatro y musicales como Los Miserables o El Rey León.

Volviendo de nuevo a la acera izquierda, en el número 48 encontramos el primer y único edificio de la Gran Vía construido durante el siglo XXI, llamando imperiosamente la atención del viandante por su estilo moderno tan alejado de las fachadas de sus vecinos.

El Edificio Carrión y la Plaza de Callao

En la acera de la derecha, un poco más adelante, encontramos uno de los grandes puntos de interés de la Gran Vía: La Plaza de Callao. Iluminada por decenas de luces de sus pantallas de LED con publicidad y clásicos anuncios de Neón, se la denomina la Time Square de Madrid. Destacan especialmente el Edificio Carrión (también conocido como edificio Capitol, con el famoso cartel de Schweppes en lo alto), el cine de Callao con sus grandes pantallas publicitarias, los edificios de El Corte Inglés (con su terraza panorámica en lo alto) y el Palacio de la Prensa (al otro lado de la calle).

Vista de la Gran Vía, con el Edificio Carrión en el centro.
Vista de la Gran Vía, con el Edificio Carrión en el centro.

Aquí es donde da comienzo el segundo tramo histórico de la Gran Vía, que nos llevará hasta la altura de la calle Montera. En el número 38 encontramos el magnífico edificio del Hotel Atlántico. Y enfrente el edificio La Adriática en el 39, con su cúpula en forma de templete que tanto llama la atención pero que no se puede visitar.

En el número 32 podemos ver la versión actualizada del Edificio Madrid-París. Aquí abrió sus puertas en 1924 los Grandes Almacenes Madrid-París y una década más tarde Almacenes SEPU (Sociedad Española de Precios Únicos), hoy desaparecidos. Desde sus inicios ha estado relacionado con el mundo de la Radio, primero de Unión Radio y luego del Grupo Prisa, propietario de la Cadena Ser y Los 40 Principales, entre otros. Hoy en día todavía están allí los estudios principales de Prisa Radio, aunque es más conocido por albergar uno de los principales establecimientos urbanos de Primark.

El Edificio de Telefónica, primer rascacielos de España

En el número 29 tiene su espacio la más grande y mítica tienda de Casa del Libro, una librería de 5 plantas muy popular en la ciudad. Justo enfrente, en la acera de la izquierda, se alza el Edificio Telefónica, imponente y de aspecto decadente, construido en 1930 como el primer rascacielos de España y que trae la estética neoyorkina más pura a Madrid. Justo en este punto se da acceso a varias calles míticas que dan acceso a importantes barrios. Por la calle Fuencarral llegamos a la zona de Malasaña, a la izquierda, y de Chueca, a la derecha. Al otro lado de la Gran Vía, la calle Montera proporciona un acceso rápido y directo a la Puerta del Sol.

Fachada principal del Edificio Telefónica, en la Gran Vía.
Fachada principal del Edificio Telefónica, en la Gran Vía.

El último tramo de la Gran Vía, el más antiguo por su construcción, alberga menos edificios emblemáticos que los anteriores. Llama la estación principalmente, en el número 17, la fachada posterior del Oratorio del Caballero de Gracia, de aspecto completamente diferente al resto de edificios. En la acera de enfrente está el Museo Chicote, un edificio inaugurado en 1931 que poca relación tiene con la cultura y mucha con la historia de la coctelería.

Ya terminando, llegamos al número 1, donde nos encontramos al Edificio Grassy, llamado así porque en 1952 se instaló el relojero Alejandro Grassy. Sus formas peculiares, con su templete superior, fueron inmortalizadas por Antonio López en su cuadro La Gran Vía. Destaca la vistosa publicidad de Rolex en letras verdes.

Y oficialmente fuera de la Gran Vía, finalizamos el recorrido en el popular y mítico edificio Metrópolis, con su espectacular cúpula de pizarra y pan de oro.

Curiosidades de la Gran Vía

Una calle tan mítica como la Gran Vía dispone de multitud de anécdotas e historias que han marcado su historia de una u otra forma.

  • Es la calle más joven de toda la zona del centro histórico de Madrid
  • En su origen la Gran Vía la formaban tres calles independientes entre sí: Eduardo Dato, Conde de Peñalver y Pi i Margall.
  • Aunque sus obras no empezaron hasta 1910, el primer proyecto en firme para hacer esta calle se presentó en 1886.
  • La inauguración de los trabajos se reflejó con un golpe de piqueta que dio Alfonso XIII sobre la Casa del Cura, vivienda donde residía el párroco de la Iglesia de San José
  • Sus aceras han visto de todo, incluso una improvisada corrida de toros. Fue en enero de 1928 cuando un torero Diego Mazquirán ‘El Fortuna’, dio muerte a un morlaco que se había escapado de camino al matadero. Casualmente el torero se encontraba dado un paseo por la céntrica avenida.
  • No se pudo hacer recta ya que su trazado tuvo que respetar la presencia de tres iglesias.
  • Hoy no entendemos Madrid sin ella pero en sus orígenes fue rechazada por los habitantes de la ciudad
  • La Gran Vía es una calle de cine. Tal es así que ha aparecido en numerosas cintas como El último Caballo (1950), Abre los ojos (1997) o El Día de la bestia (1995). En Abre los Ojos, para una de sus primeras escenas, logró vaciar por completo el tramo de la Gran Vía que va desde la plaza de Callao hacia la plaza de España, con la Torre de Madrid al fondo. El Día de la Bestia rodó una de las escenas más populares de la Gran Vía desde lo más alto del edificio Capitol, tras el letrero de Schweppes.
  • El edificio Capitol fue todo un derroche de innovación, incluyendo el primer aire acondicionado de Madrid, cuya maquinaria ocupaba una habitación entera.
  • El primer edificio finalizado fue una vivienda situada en el número 8, esquina con la calle de Víctor Hugo. Se finalizó entre 1915 y 1916. La última, por su parte, fue en el número 72, donde hoy se alza el hotel Wellington.
  • Se la conoce como Gran Vía porque los madrileños así lo han querido. Durante la posguerra, la Gran Vía perdió los tres nombres que tenía hasta la fecha (Conde de Peñalver, Pi y Margall y Eduardo Dato) y pasó a llamarse avenida de José Antonio, en referencia a Primo de Rivera, fundador de la Falange. A pesar de los nombres oficiales, los madrileños adoptaron la denominación de Gran Vía, que era la que aglutinaba el proyecto y Tierno Galván lo convirtió en su nombre oficial en 1981.

Información Práctica

  • Precio: Gratuito. Es una calle abierta al público.
  • Zona Turística: Centro Histórico
  • Metro: Callao (L3, L5), Gran Vía (L1, L5), Plaza de España (L2, L3, L10) y Santo Domingo (L2)
  • Cercanías: Madrid Sol
  • Autobús: 001, 002, 1, 2, 3, 44, 46, 74, 75, 133, 146, 147, 148, M2, N16, N18, N19, N20, N21
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