En la zona sur del Parque del Retiro, junto a la puerta por la que se accede al Monumento al Ángel Caído y en una zona muy poco frecuentada por los visitantes y turistas, se encuentra el Real Observatorio de Madrid, que nació como centro para el estudio astronómico, y que en la actualidad permanece además como conjunto histórico-artístico por el valor de sus edificios y por la existencia de un curioso museo dedicado a la astronomía.

Historia del Real Observatorio de Madrid

El Real Observatorio de Madrid tiene su origen gracias a la insistencia del científico y navegante español Jorge Juan y a la iniciativa de Carlos III, aunque no fue hasta la muerte de ambos, en 1790, cuando finalmente se autorizara su construcción y comenzara a levantarse. El edificio principal fue diseñado por Juan de Villanueva.

La idea por aquel entonces era crear la conocida como Colina de las Ciencias, formada en ese momento por la Academia de Ciencias Naturales (hoy en día Museo del Prado) y el Jardín Botánico.

Péndulo de Foucault, diseñado para ilustrar la rotación diaria de la tierra.
Péndulo de Foucault, diseñado para ilustrar la rotación diaria de la tierra.

Se escogió para ello una pequeña colina conocida como cerrillo de San Blas, pues en él se encontraba antiguamente la ermita del mismo nombre. Se escogió este lugar precisamente por su localización elevada, entonces a las afueras de Madrid, un paraje retirado ideal para las observaciones astronómicas y para el estudio.

¿Cómo es y qué puede verse en el Real Observatorio de Madrid?

En la actualidad, el Real Observatorio de Madrid está compuesto por tres edificios y una zona ajardinada.

El Edificio de Villanueva, nombre que recibe en honor a su creador, es el principal del conjunto, así como el más antiguo. Comenzó a construirse inmediatamente tras recibir el permiso de obras en 1790. Alberga la mayor parte de la biblioteca del Observatorio, con numerosos libros antiguos, así como una impresionante colección de instrumentos antiguos y pequeño instrumental, entre los que destacan un círculo meridiano de Repsold de 1854, una colección de relojes de precisión y un espejo de bronce pulido por W. Herschel. Un péndulo de Foucault en la rotonda central ilustra la rotación diaria de la Tierra. El edificio coronado por el gran telescopio ecuatorial de Grubb (1912) albergaba las antiguas viviendas de los astrónomos.

Replica del gran telescopio de Herschel, construido originalmente en el siglo XVIII y destruido durante la ocupación francesa.
Replica del gran telescopio de Herschel, construido originalmente en el siglo XVIII y destruido durante la ocupación francesa.

El pabellón Herschel es una construcción reciente y de diseño más moderno. Se pensó exclusivamente para albergar la réplica del gran telescopio reflector de 60 cm de diámetro y 25 pies de distancia focal que el célebre astrónomo William Herschel diseñó y construyó para el observatorio a finales del siglo XVIII y principios del XIX, y que fue destruido en 1808 durante la ocupación napoleónica.

El resto de la colección se visita en la nueva Sala de las Ciencias de la Tierra y del Universo donde se expone instrumentación de interés histórico tanto del Observatorio como del Instituto Geográfico del Nacional (IGN).

¿Cómo puede visitarse el Real Observatorio de Madrid?

Al igual que otros edificios del estilo, el Real Observatorio de Madrid no está permanentemente abierto al público ni tiene un acceso general fácil y accesible. Todas las visitas a la institución son guiadas, de pago y con una duración aproximada de una hora y media. Para acceder a ellas hay que reservar y pagar por adelantado desde su página web seleccionando uno de los horarios disponibles entre las tardes y mañanas de Viernes, Sábados o Domingos. Para los centros educativos se reservan las mañanas de los viernes.

El precio de la entrada de particulares es de 5 euros.

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