Construida entre 1954 y 1960, esta torre situada en la Plaza de España fue, durante años, el rascacielos de hormigón más alto del mundo y el edificio más alto de Madrid, tras vencer a su vecino Edificio España, que curiosamente fue diseñado por los mismos arquitectos. Todavía hoy en día continúa siendo el edificio dedicado a viviendas más alto de España y el séptimo edificio más alto de Madrid con sus 142 metros de altura y sus 32 plantas.

¿Cómo es Torre de Madrid?

Tras una importante rehabilitación interior y exterior culminada en 2012, la parte central y superior de la Torre de Madrid está íntegramente destinada a viviendas particulares, mientras que las nueve primeras se dedicaron a un hotel de lujo de la cadena Barceló que se inauguró en 2017.

Panorámica de la Plaza de España con la Torre de Madrid (a la izquierda), el Edificio España (a la Derecha) y el Monumento a Cervantes (en el centro)
Plaza de España con la Torre de Madrid (izquierda), el Edificio España (Derecha) y el Monumento a Cervantes (en el centro)

La planta baja está dedicada a locales y amplias galerías comerciales. Desde la planta 10 a la 14 las viviendas adoptan el concepto Open Space o tipo loft, con espacios diáfanos y flexibles. Las de la planta 15 son apartamentos de estilo más convencional aunque con sistema de domótica, y con el añadido de una gran terraza con piscina privada.

Desde la planta 16 hasta la 31 los apartamentos cuentan con sistema de domótica y gozan de unas vistas inmejorables. La planta 32 consiste en viviendas tipo dúplex de las que no llegamos ni a imaginar el precio.

Algunas curiosidades

Como icono de la ciudad, la Torre de Madrid ha inspirado parte de su vida cultural, alojado a gente importante y sufrido diversas anécdotas y curiosidades.

  • El director de cine Luis Buñuel se alojaba en la Torre de Madrid durante sus estancias en la capital entre 1960 y 1980
  • El edificio ha sido escenario de numerosas películas. En ‘El día de los enamorados’, dirigida por Fernando Palacios e interpretada por Antonio Casal y Concha Velasco, tras diversas desventuras de enamorados, el protagonista coge uno de los ascensores de la Torre de Madrid, pero no para en la última planta, sino que sigue hasta el cielo, símbolo de su gran altura.
  • Sirvió de bienvenida luminosa durante la visita del presidente Eisenhower a Madrid. Durante el recorrido de la comitiva por las calles de la ciudad, al pasar por la Plaza de España, todas las luces de la Torre de Madrid se apagaron, dejándose sólo encendidas aquellas que formaban con su forma la palabra IKE, en vertical, en homenaje a tan ilustre visita, pues es el apodo con el que se conocía al presidente norteamericano.
  • En 1975, una mujer que ocupaba una de las suites del hotel, intento suicidarse, pero fracasó al quedarse colgada de uno de los anuncios luminosos que existían entre las plantas 15 y 16. El portero parece ser que vio caer unas zapatillas, pero pensó que se trataba de una riña conyugal.
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